La Quinta Disminuida

Tag: Max Roach

El latido del jazz

por nico a las jul.26, 2011, en Instrumentos, La Quinta en la Radio

Haz click en play para oir este programa

 

Si quieres bajar este programa haz ¡click!

La fecha de nacimiento de la batería se remonta a finales del año 1895 y principios del 1900, sin embargo en el año 1909 con la invención del pedal del bombo, el instrumento se populariza y comienza a ser utilizado en las bandas de ragtime. En esos años, el set de una batería estaba formado por un bombo, una caja o tambor de reboble y una placa de madera. Unos años más adelante se adiciona a este set un tambor y un pequeño platillo. Esta conformación del instrumento era usual en los grupos del estilo conocido como New Orleans Jazz, que abarca más o menos hasta el año 1928. Con la evolución hacia el swing y la era de las Big Bands, la batería incorporó en su set a un elemento fundamental conocido como hi-hat, que se convirtió en la base del acompañamiento sustituyendo en esas funciones a la caja y teniendo además la ventaja de permitir la apertura y el cierre a través de un mecanismo de pedal generando de esta manera un contacto entre dos platillos que se podían utilizar en combinación con el golpe de las baquetas. También se adicionó al set de la batería un timbal, o tambor de piso, el cual algunos bateristas usaban como elemento central para el acompañamiento y los solos.

El período en el que la batería alcanzó su más alto nivel de desarrollo fue en el bebop, en el cual se completa el set tal cual lo conocemos hoy en día, es decir bombo, caja, tambores, hi-hat y un elemento nuevo  no utilizado en su máxima dimensión hasta entonces, los platillos. De todo el set de platillos destaca sobre todo el que se conoce como ride cymbal en el cual se marca el tiempo con el característico swing, jugando con los contratiempos en el bombo y la caja. Con todas estas herramientas la batería ya comienza a perfeccionar los brakes y los solos con los que logra independizarse de su rol de simple acompañamiento. De ahí en adelante, el hard-bop, el cool, el free, la fusión y otros estilos definieron el nuevo rol de la batería, que sin embargo a pesar de la evolución de este instrumento en la forma y en el fondo, siempre mantuvo su carácter primigenio del latido, del pulso, hasta cierto punto del alma del jazz.

Comparto con todas y todos ustedes este programa de La Quinta Disminuida, emitido hace ya bastante tiempo pero que aún no estaba en la bloggosfera, que lo disfruten… si lo se, faltan muchos bateros imprescindibles, excelente motivo para hacer otro programa dedicado a la batería.

  1. C Jam Blues
  2. St. Thomas
  3. Take the Coltrane
  4. Question & Answser
  5. Oleo
  6. Gambia
  7. Anxiety/Taurian Matador
  8. Dotcom-Bustion
  9. Egyptian Danza
  10. Pachamama
  11. Softly as in the Morning Sunrise
  12. The Chicken
  13. D.B.D.
2 Comentarios :, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , más...

El Olimpo del Jazz

por nico a las feb.14, 2011, en La Quinta en la Radio, Músicos

Haz click en play para oir este programa

 

Si quieres bajar este programa haz ¡click!

Los dioses de la Grecia antigua vivían en la cima del monte Olimpo, el pico más alto de toda Grecia. Más tarde, la morada fue concebida como ubicada en los cielos. Desde el Olimpo los dioses ejercían su vigilancia sobre el mundo, pero también amaban, luchaban o se dedicaban a entorpecer la vida de los mortales de acuerdo a su voluntad.

Destronado Cronos y vencidos los Titanes, Zeus pudo ejercer todo su poder instalado en el Olimpo. Poseidón, Hera, Demeter, Hestia, eran como él, hijos de Cronos y Rhea. Otros como Athenea, Apolo y Artemisa, eran sus hijos o nietos. Todos formaban una verdadera ciudad organizada en correspondencia con la organización política de las ciudades griegas.

Los dioses tenían cuerpos humanos, pero más grandes y fuertes, más hermosos y no les alcanzaba la vejez ni la muerte. Se alimentaban de ambrosía, y podían transformarse, cambiando de apariencia, a su voluntad. Como los hombres, pensaban y tenían ideas, amaban, odiaban; tenían envidia, celos y padecían dolores. No se caracterizaban por ser imparciales ni justos; sino que hacían objeto de su cólera a los mortales que los ofendían.

En esta sesión de La Quinta Disminuida hacemos un homenaje a los músicos incontestables del Olimpo del jazz. Con toda seguridad que muchos quedaron fuera, otros estaban a punto de entrar pero se insumieron en el inframundo jazzero y algunos definitivamente son “dioses menores”. Pero creo que existe un consenso general en que todos los escogidos para esta sesión merecen estar en el Olimpo, donde Bird es Chronos, Miles es Zeus, Billie es Gea y tal vez Mingus sea Poseidón.

Por otra parte, los temas elegí para que cada uno muestre su poder son standards del jazz, pero no “cualquier” standard, sino los veinte más conocidos y votados según el sitio jazzstandards.com

Los invito a que disfruten de este programa, para después conformar su propio Olimpo, mi elección fue la siguiente:

  1. Body and Soul – Billie Holiday/Ben Webster/Harry”Sweets” Edison/Barney Kessel
  2. All The Things You Are – Parker/Dizzy/Mingus/Powell/Roach
  3. Summertime – Art Blakey/Sonny Sttit/McCoy Tyner
  4. Round Midnight – Miles Davis/John Coltrane/Paul Chambers/Red Garland/Philly Joe Jones
  5. I Can’t Get Started – Michel Petrucciani/Stéphane Grapelli/Roy Haynes
  6. My Funny Valentine – Carmen McRae
  7. Loverman – Chet Baker
  8. What Is This Thing Called Love – Sarah Vaughan
  9. Yesterdays – Lennie Tristano
  10. Stella By Starlight – Stan Getz
  11. Autum Leaves – Bill Evans/Scott LaFaro/Paul Motian
  12. Stardust – Coleman Hawkins/Django Reinhardt
  13. Willow Weep For Me – Louis Armstrong/Oscar Peterson
  14. What’s New – Wes Montgomery/Wynton Kelly
  15. Honeysuckle Rose – Ella Fitzgerald/Count Basie/Quincy Jones
  16. Sweet Georgia Brown – Bud Powell/Ray Brown/Max Roach
  17. Caravan – Thelonious Monk/Oscar Pettiford/Kenny Clarke
  18. The Man I Love – Lester Young/Nat King Cole
  19. In A Sentimental Mood – Duke Ellington/John Coltrane
  20. St. Louis Blues – Art Tatum
9 Comentarios :, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , más...

Los hijos del Bebop

por nico a las jul.12, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos

Haz click en play para oir este programa

 

Si quieres bajar este programa haz ¡click!

En la iconografía musical de principios de los años 50, el jazz de Charlie Parker y Dizzy Gillespie era equivalente al átomo, ya que contenía una enorme cantidad de potencia comprimida en un envase pequeño. Y como el átomo, la rotura o la fisión del Bebop, llevada a cabo por los músicos de jazz de los 50, liberó un inesperado torrente de energía. Esa energía generó una explosión de creatividad y excelencia artística que eclipsa a todas las otras de la historia del jazz; una era dorada en la que los herederos del Bebop produjeron colectivamente una asombrosa variedad de música. Los 50 vieron crecer y ocupar el candelero a docenas de músicos importantes que incluían a Miles Davis y Chet Baker, John Coltrane y Sonny Rollins, Dave Brubeck y Bill Evans, Jimmy Smith y Horace Silver, Art Blakey y Max Roach, Gerry Mulligan y Stan Getz, que cuando exploraron y expandieron el material que contenía esa partícula llamada Bebop, las implicaciones del lenguaje se hicieron evidentes y concretas. Resulto que el diminuto átomo  contenía partículas aún más pequeñas, cada una con características distintas, el Cool y el Hard Bop.

El lenguaje conocido como Hard Bop, se parecía bastante al Bebop, solo que visto desde una perspectiva nueva en la que los músicos mantuvieron la esencia de la lengua materna, pero calmaron los ritmos más frenéticos y le devolvieron a la música una emotividad terrena, característica que se les había escapado a los boopers en su búsqueda de reconocimiento como “artistas” más que como “animadores”. El Hard Bop enfatizó el ritmo, buscando mayor intensidad sonora, con un aporte de blues con texturas más oscuras y líneas improvisadas cortas. En cambio el Cool, rompió con los tempos acelerados, los estallidos de intensidad, y las demostraciones de virtuosismo llegaron a su fin, pero sobre todo, y más allá de características musicales, el Cool, suave, sensual y aterciopelado, expresó una pose de aparente indiferencia que fue muy bien recibida por los adolescentes y adultos jóvenes de los años 50. En vez de extraversión, el Cool exhibió introspección, donde los músicos de esta escuela defendían el valor de la contención, manteniendo una ligera distancia entre sí mismos y las emociones que yacían debajo de la música. En términos específicos, prefirieron una interacción cerebral entre los instrumentos melódicos, en la que la sección rítmica no abunda con acentos incendiarios que empleaban los bateristas del Hard Bop. En la escuela Cool, los músicos estaban a favor de tonos planos y asordinados, prácticamente sin utilizar el vibrato.

Esta sesión es una especie de mousse de chocolate y vainilla, preparado con raciones similares de Cool y Hard que les aseguro que no les producirá ningún empalagamiento.

  1. Boplicity – Miles Davis
  2. Take Off – Miles Davis
  3. Wow – Lennie Tristano, Lee Konitz, Warne Marsh
  4. Blues Walk – Clifford Brown, Max Roach
  5. My Funny Valentine – Gerry Mulligan Quartet c/ Chet Baker
  6. St. Thomas – Sonny Rollins
  7. Lullaby of Birdland – George Shearing
  8. Abdulah – Elmo Hope
  9. Take Five – Dave Brubeck
  10. The Preacher – Horace Silver & The Jazz Messengers
  11. Let’s Gets Lost – Chet Baker
  12. Limehouse Blues – Cannoball Adderley & John Coltrane
  13. Django – The Modern Jazz Quartet
  14. Long Green  – Donald Byrd
  15. Stella By Starlight – Stan Getz
  16. Heavy Dipper – Lee Morgan
  17. Walkin’ Shoes – Art Pepper
  18. Moanin – Art Blakey & The Jazz Messengers

2 Comentarios :, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , más...

Nostalgias de Charlie Parker

por nico a las mar.29, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos, Personajes del Jazz

Haz click en play para oir este programa

 

Si quieres bajar este programa haz ¡click!

La Quinta Disminuida Charlie ParkerEn palabras del crítico Steve Voce, “Charlie Parker fue talvez el genio más ingobernable desde Van Gogh. Los flagelados por el ciclón de su vida podían estar seguros de padecer cualquiera de las calamidades situadas entre la consternación y la muerte, aunque algunos afortunados lograran escapar con lesiones menos graves….”

La palabra pantagruélico podría haberse inventado por él, para calificar sus apetitos: todo lo llevaba al extremo, ya fuera la música, las drogas, la comida o el sexo; ello no implica, sin embargo, que quienes lo amaron, lo admiraron y/o lo sufrieron, consigan recordarlo sin nostalgia, aquel endiablado torbellino, aquel desvarío filarmónico, aquel monstruo, había sido demasiado bello para alojar el rencor en la memoria.

Finalmente derrotado por la explosiva intensidad de su existencia, Charles Parker Jr. murió un 12 de marzo de 1955, mientras miraba televisión en el apartamento neoyorquino de su amiga, la baronesa Pannonica de Koenigswarter. Luego de examinar el cuerpo, el forense calculó que debió tener unos 60 años de edad, pero sólo tenía 35. De su frenético paso por este mundo, dedicó 10 años a revolucionar la música con su saxo alto, convirtiéndose no sólo en el mejor improvisador de la historia, sino en el músico que cambió el curso del jazz para siempre.

Durante su carrera contó con la colaboración de individuos como Miles Davis, Charles Mingus, Dizzy Gillespie y Thelonious Monk. Fue Monk  quien, justamente, supo definir la esencia y el espíritu de ese estilo sedicioso de interpretación, mediante una declaración de malas intenciones: “Queríamos hacer música que ellos no pudieran tocar”… “Ellos” eran los blancos, o los blandos, que ocupaban radios y escenarios con el amable swing de sus grandes orquestas.

Bird se fue de este mundo con el cuerpo vencido, pero había ganado la batalla del bebop, una victoria cuyas notas siguen vibrando hasta nuestros días. Este texto es parte de la contratapa del libro “Nostalgia de Charlie Parker”, originalmente publicado en 1962, que relata la historia de Charlie Parker contada por sus colegas, parientes, amantes y amigos.

55 años después de su partida, no podía dejar pasar este mes sin hacer un programa que lo evoque. Hoy quiero compartir con ustedes algunos de los relatos del libro aquél, aunque esta vez no será en compañía de las interpretaciones de Charlie Parker; escucharemos piezas interpretadas y dedicadas a su memoria por aquellos que compartieron con él y en quienes su influencia caló tan hondo que, para reconocerlo, hicieron discos consagrados íntegramente a su obra.

  1. Now’s The Time – Miles Davis
  2. Round Midnight -  Miles Davis
  3. I’ve Grown Accustomed to Her face – Sonny Rollins
  4. The House I Live In – Sonny Rollins
  5. Dexterity – Paul Chambers
  6. Chasin’ The Bird – Paul Chambers
  7. Steeplechase – Phil Woods
  8. Ornithology – Bud Powell
  9. Koko – Bud Powell
  10. Confirmation – Max Roach
  11. Au Privave – Max Roach
  12. Constellation – Sonny Sttit
  13. Loverman – Sonny Sttit
  14. Yardbird Suite – Roy Haynes
  15. Ah Leu Cha – Roy Haynes
  16. I Love Paris – Charlie Parker
6 Comentarios :, , , , , , , , más...

Buscas algo?

Utiliza este formulario:

No encuentras lo que buscas? Deja tu comentario en algún artículo!

Administración