La Quinta Disminuida

Tag: Art Tatum

La Quinta Azul

por nico a las jul.01, 2011, en La Quinta en la Radio, Músicos

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Cuál es el instrumento predilecto en el jazz? Cuál es aquel instrumento que mejor puede expresar los sentimientos que afloran en una profunda improvisación? Estas preguntas pueden no tener una respuesta absoluta, ya que dependiendo cual sea la intencionalidad del intérprete, el instrumento ideal será aquel que le permita al músico no pensar y solamente sentir. Ese momento mágico que sucede cuando un instrumento musical se funde con uno mismo, convirtiéndose en una prolongación de nuestro cuerpo permitiendo expresar aquello imposible de expresar a través de las palabras.

En la entrada que titulé “Ébano y Marfil” escogí a veinte pianistas que considero fundamentales en la historia del jazz, los primeros diez son auténticos pilares en el desarrollo de este instrumento, todos ellos norteamericanos. Con el objetivo de mostrar que el piano en el jazz tiene grandes exponentes en otros países, los siguientes diez elegidos tenían su origen en otras culturas, pianistas italianos, franceses, cubanos, españoles y otros tantos completaban la lista.

El texto que iniciaba esa entrada, pertenece al libro “El Jazz, de Nueva Orleans a los años ochenta de Joachim E. Berendt que en uno de sus capítulos plantea:

“Al comenzar la historia del jazz con el ragtime y por ser éste en sus inicios un estilo de interpretación pianística, puede decirse que el jazz comienza con el piano. Por otro lado, las primeras bandas que recorrían las calles de Nueva Orleans no tenían piano, aunque sólo fuese por la imposibilidad de andar cargando con uno, pero ante todo porque el piano no permite la formación del sonido que a los antiguos “sopladores” hot les parecía imprescindible.”

El Dr. Krapp de la Sinfonía Azul, hizo un comentario en esa entrada que planteaba lo siguiente:

“A mí el jazz siempre me ha entrado a través del piano. Nunca he tenido esas querencias absolutistas por los que llamas “sopladores”. Es el instrumento por excelencia y el que configura mejor la personalidad de los músicos. Hay muchos saxofonistas que suenan o mejor dicho que intentan sonar como Charlie Parker o Coleman Hawkins pero cuantos pueden sonar como Monk, Ahmad Jamal, Cecil Taylor o incluso Bill Evans por mucho que haya una legión de pianistas a los que se les proclama sus herederos.

A lo que la quinta disminuida respondió:

“Sin lugar a dudas que el piano tiene un lugar supremo en el jazz, antes, ahora y siempre Doc. Pero también estoy convencido de que los instrumentos que son una prolongación de nuestro aparato fonador, permiten un nivel de expresividad inigualable, y… tú ya sabes Krapp, que de todos ellos me quedo con el saxo tenor. Me animo a hacerte una propuesta; tú eliges diez de tus temas preferidos en versión de piano y esos mismos temas yo los elijo en algún instrumento “soplador” y armo un programa con esos veinte temas. Aceptas? Espero tu lista.

Ese es el origen de la entrada de hoy, un mano a mano bordado junto a Krapp, que a pesar de los miles de kilómetros que separan a la quinta de la sinfonía, es posible gracias a que las distancias de hoy en día se pueden acortar con un simple “click” pero sobre todo, porque las pasiones no tienen límites ni fronteras.

  1. Flying Home -Art Tatum
  2. Flying Home – Sonny Stitt
  3. Little Girl Blue – Oscar Peterson
  4. Little Girl Blue – Chet Baker
  5. Lullaby Of Birdland – Ahmad Jamal
  6. Lullaby Of Birdland – Lester Young
  7. But Not For Me – Erroll Garner
  8. But Not For Me – Joe Henderson/Nat Adderley
  9. Viper’s Drag – Fats Waller
  10. Melancholy  Mood – Horace Silver
  11. Willow Weep For Me – Cannonball Adderley
  12. Peace Piece – Bill Evans
  13. Stella By Starlight – Miles Davis
  14. Misterioso – Thelonious Monk
  15. Drifting On A Reed – Coleman Hawkins
  16. G Minor Complex – Lenny Tristano
  17. I Can’t Believe That You’re In Love With me – Charlie Parker
  18. Echoes Of Spring – Willie “The Lion” Smith
  19. I Hear a Rhapsody – Lee Konitz y Michel Petrucciani
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Ébano y marfil… diez sobre ochenta y ocho.

por nico a las may.06, 2011, en Instrumentos, La Quinta en la Radio, Músicos

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Al comenzar la historia del jazz con el ragtime y por ser éste en sus inicios un estilo de interpretación pianística, puede decirse que el jazz comienza con el piano. Por otro lado, las primeras bandas que recorrían las calles de Nueva Orleans no tenían piano, aunque sólo fuese por la imposibilidad de andar cargando con uno, pero ante todo porque el piano no permite la formación del sonido que a los antiguos “sopladores” hot les parecía imprescindible.

La historia del piano en el jazz se desenvuelve entre estos dos “lados”. El piano ofrece más posibilidades que otros instrumentos usuales en el jazz. No se necesita tocar siempre una sola nota a la vez como ocurre con los instrumentos de viento, sino que se pueden tocar varias al mismo tiempo. No sólo es posible producir ritmo en él, sino que también se puede armonizar ese ritmo. Y no hay que limitarse a las armonías, como en el contrabajo; estas se pueden combinar con diversas posibilidades de melodías y acordes. Sin embargo, y hay que decirlo, una línea de un instrumento de viento es más intensa que una línea pianística. Por un lado, cuantas más posibilidades pianísticas se aprovechen en el piano, tanto más parece fracasar el instrumento en comparación con el intenso fraseo hot de los “sopladores” de jazz. Por otro lado, la mayor intensidad que pone el pianista para sustituir el fraseo de los instrumentos de viento, se conjuga con un mayor desaprovechamiento de las autenticas posibilidades del instrumento. Se puede asegurar que cualquiera que sepa lo que significa el virtuosismo pianístico en la música europea se puede convertir en un “suicida pianístico”.

Art Tatum y Bud Powell representan los extremos de estos otros “lados”. Todos se dirigen a uno de estos extremos desde que Scott Joplin comenzó a tocar  ragtime en el Medio Oeste norteamericano alrededor de la década de 1880. Joplin era un pianista “pianístico”. Tocaba su instrumento tal como se acostumbraba oírlo en la música romántica para piano del siglo XIX.

En vista de que no se podían utilizar pianistas “pianísticos” para las bandas de Nueva Orleans y de que no se había “descubierto” todavía un estilo a la manera de los instrumentos de viento, eran muy escasos los pianistas  en las bandas de jazz de la vieja Nueva Orleans. Pero los había en grandes cantidades en los saloons y en los bares, en las “casas” y en los cabarets. Todos estos establecimientos tenían su “profesor”, y este, obviamente, era pianista. Tocaba en todo momento ragtime. Y aun cuando tocaba blues, stomps y honky-tonk, siempre estaba presente el ragtime. (El Jazz, de Nueva Orleans a los años ochenta. Joachim E. Berendt)

En esta sesión de La Quinta Disminuida realizamos un viaje junto a veinte pianistas, que de alguna manera representan el gran abanico pianístico en el jazz. En la primera parte escucharemos a pianistas norteamericanos y en la segunda a pianistas de diferentes partes del mundo que introducen elementos de su cultura en su toque jazzero.

  1. I Ain’t Got Nobody – Earl Hines
  2. Tiger Rag – Art Tatum
  3. Strictly Confidential – Bud Powell
  4. Ruby My Dear – Thelonious Monk
  5. We Will Meet Again – Bill Evans
  6. Swahililand – Ahmad Jamal
  7. Jitney # 2 – Cecil Taylor
  8. Watcha Waiting For – Herbie Hancock
  9. Spain In The Main – Chick Corea
  10. I Fall In Love Too Easily – Keith Jarrett
  11. Yansá – Chucho Valdés
  12. Romantic But Not Blue – Michel Petruccianni
  13. Spirit Of The Moment – Michel Camilo
  14. Mantreria – Chano Dominguez
  15. Samba Triste – Eliane Elias
  16. Exit Music (For A Film) – Brad Mehldau
  17. Always – Aziza Mustafa Sadeh
  18. I’m In The Mood For Love – Stefano Bollani
  19. Arenales Blues – Hernán Jacinto
  20. Place To Be – Hiromi Uehara
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El Olimpo del Jazz

por nico a las feb.14, 2011, en La Quinta en la Radio, Músicos

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Los dioses de la Grecia antigua vivían en la cima del monte Olimpo, el pico más alto de toda Grecia. Más tarde, la morada fue concebida como ubicada en los cielos. Desde el Olimpo los dioses ejercían su vigilancia sobre el mundo, pero también amaban, luchaban o se dedicaban a entorpecer la vida de los mortales de acuerdo a su voluntad.

Destronado Cronos y vencidos los Titanes, Zeus pudo ejercer todo su poder instalado en el Olimpo. Poseidón, Hera, Demeter, Hestia, eran como él, hijos de Cronos y Rhea. Otros como Athenea, Apolo y Artemisa, eran sus hijos o nietos. Todos formaban una verdadera ciudad organizada en correspondencia con la organización política de las ciudades griegas.

Los dioses tenían cuerpos humanos, pero más grandes y fuertes, más hermosos y no les alcanzaba la vejez ni la muerte. Se alimentaban de ambrosía, y podían transformarse, cambiando de apariencia, a su voluntad. Como los hombres, pensaban y tenían ideas, amaban, odiaban; tenían envidia, celos y padecían dolores. No se caracterizaban por ser imparciales ni justos; sino que hacían objeto de su cólera a los mortales que los ofendían.

En esta sesión de La Quinta Disminuida hacemos un homenaje a los músicos incontestables del Olimpo del jazz. Con toda seguridad que muchos quedaron fuera, otros estaban a punto de entrar pero se insumieron en el inframundo jazzero y algunos definitivamente son “dioses menores”. Pero creo que existe un consenso general en que todos los escogidos para esta sesión merecen estar en el Olimpo, donde Bird es Chronos, Miles es Zeus, Billie es Gea y tal vez Mingus sea Poseidón.

Por otra parte, los temas elegí para que cada uno muestre su poder son standards del jazz, pero no “cualquier” standard, sino los veinte más conocidos y votados según el sitio jazzstandards.com

Los invito a que disfruten de este programa, para después conformar su propio Olimpo, mi elección fue la siguiente:

  1. Body and Soul – Billie Holiday/Ben Webster/Harry”Sweets” Edison/Barney Kessel
  2. All The Things You Are – Parker/Dizzy/Mingus/Powell/Roach
  3. Summertime – Art Blakey/Sonny Sttit/McCoy Tyner
  4. Round Midnight – Miles Davis/John Coltrane/Paul Chambers/Red Garland/Philly Joe Jones
  5. I Can’t Get Started – Michel Petrucciani/Stéphane Grapelli/Roy Haynes
  6. My Funny Valentine – Carmen McRae
  7. Loverman – Chet Baker
  8. What Is This Thing Called Love – Sarah Vaughan
  9. Yesterdays – Lennie Tristano
  10. Stella By Starlight – Stan Getz
  11. Autum Leaves – Bill Evans/Scott LaFaro/Paul Motian
  12. Stardust – Coleman Hawkins/Django Reinhardt
  13. Willow Weep For Me – Louis Armstrong/Oscar Peterson
  14. What’s New – Wes Montgomery/Wynton Kelly
  15. Honeysuckle Rose – Ella Fitzgerald/Count Basie/Quincy Jones
  16. Sweet Georgia Brown – Bud Powell/Ray Brown/Max Roach
  17. Caravan – Thelonious Monk/Oscar Pettiford/Kenny Clarke
  18. The Man I Love – Lester Young/Nat King Cole
  19. In A Sentimental Mood – Duke Ellington/John Coltrane
  20. St. Louis Blues – Art Tatum
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Jazz standards de un EGOT

por nico a las jul.26, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos, Personajes del Jazz

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Richard Charles Rodgers es uno de los dos compositores que ha ganado un premio Emmy, un Grammy, un Oscar y un Tony; es por eso que se lo conoce como un artista premiado con un EGOT, palabra que se forma con las iniciales de los mencionados premios. Como si eso fuera poco, tiene en su haber, además, un Premio Pulitzer. El otro artista que también tiene un EGOT es el compositor norteamericano Marvin Hamlisch.

Rodgers nació un 28 de junio de 1902 en el seno de una próspera familia judía en Arverne, Queens, Nueva York. La fortuna y posición social de su familia fueron aspectos que facilitaron su ingreso al mundo artístico. Su hermano mayor, que estudiaba leyes en la universidad de Columbia, le ayudó a contactarse con Oscar Greeley Clendenning Hammerstein II, que también estudiaba leyes y con quien escribió un libreto para el Columbia Varsity Show, importante y tradicional evento de esa universidad. Otro estudiante que participaba en el show era Lorenz Hart, con quien crearían la que sería una de las más exitosas parejas de compositores, con Rodgers a cargo de la música y Hart de la letra. Este primer contacto fue el inicio de veinticinco años de una prolífica relación musical, de 1919 a 1943, año en el que el letrista falleció.

En 1927 la introducción del sonido en el cine impulsó la producción de películas musicales, gracias a lo cual varios de los musicales de Rodgers & Hart fueron adaptados como películas. Debido a su éxito, los estudios de cine de Hollywood comenzaron a contratar a los compositores de musicales de Broadway para que escriban música directamente para la pantalla gigante. Por otra parte, la depresión de la década de 1930 dificultó en gran medida el montaje de obras musicales, por lo que a partir de 1930, Rodgers y Hart comenzaron a trabajar regularmente en Hollywood, sin musicales en Broadway durante casi cinco años (1931 – 1935), lo que los impulsó a firmar un contrato con la productora Warner Brothers.

Oscar Hammerstein II, cuya familia incluye un propietario de un teatro, un productor y un empresario de ópera, asistió a la escuela de Derecho de Columbia antes de embarcarse en la carrera de libretista y letrista. Fue un autor tan fecundo que solamente pudo superarlo Irving Berlin, por la cantidad de letras de canciones que escribió. Hammerstein tuvo su primer éxito en Broadway con la opereta Rose Marie (1924) y las obras The desert song (1926) y The new moon (1928).

Su primera colaboración con Richard Rodgers fue en 1943 con la obra Oklahoma, que les hizo ganar un Pulitzer. Este musical les allanó el camino para todo el trabajo que produjeron juntos hasta 1960. En 1945 la película State Fair ganó un Oscar con la canción It Might as Well Be Spring; posteriormente, en 1949, ganaron un segundo Pulitzer con la obra South Pacific.

Entre sus más conocidos e importantes musicales están The King and I (1951), Carrousel (1945), Flower Drum Song (1958) y The Sound of Music (1959). De esta última producción, “My favorite things” es una de las piezas más hermosas jamás compuestas y que John Coltrane inmortalizaría luego en el mundo del jazz.

La primera parte de esta sesión estará integrada por temas de la dupla Rodgers & Hart, mientras que la segunda se dedicará a la fascinante producción de Rodgers & Hammerstein II.

  1. My Funny Valentine – Miles Davis  Quintet
  2. Blue Moon – Billie Holiday
  3. My Romance – McCoy Tyner
  4. Where or When – Frank Sinatra & Count Basie
  5. Bewitched – Antonio Hart
  6. It’s Easy To Remember – Karrin Allyson
  7. The Most Beautiful Girl In The World – Sonny Rollins
  8. You Are Too Beautiful – John Coltrane & Johnny Hartman
  9. Have You Meet Miss Jones – Ben Webster & Art Tatum
  10. My Favorite Things – John McLaughlin
  11. The Sweetest Sounds – Sarah Vaughan
  12. The Surrey With The Fringe On Top – Ellis Marsalis
  13. Hello Young Lovers – Mel Tormé
  14. This Nearly Was Mine – Chick Corea
  15. The Lady Is A Tramp – Ella Fitzgerald
  16. Do-Re-Mi – Gary Burton
  17. It Might As Well Be a Spring – Clifford Brown
  18. People Will Say We’re In Love – Cannonball Adderley
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