Arrancando el 2010 con Clásicos Jazzeados
por Nico a las Ene.12, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos
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El mundo de la música clásica no tiene porque ser antagónico respecto de otras dimensiones musicales, y el jazz en particular parece serle cercano en más de un aspecto; sobre todo a partir de la aparición de un jazz que resulta notoriamente academicista y que podría denominarse de élite, aunque ante ello merecería recordar que una parte importante de las obras que componen el repertorio clásico fueron en su origen piezas de carácter absolutamente popular. Sin embargo, es también necesario reconocer una diferencia fundamental entre ambos universos musicales, que de alguna manera marca límites hasta cierto punto irreconciliables y claras fronteras. Esta diferencia radica en el hecho de que allí donde el ideal de la música clásica reside en que el intérprete ejecute la obra en cuestión lo más fielmente posible respecto de su partitura original, el jazz se deleita en cambio incorporando variaciones de todo tipo, al punto de hacer de esta característica su perfil creativo más fuerte. Esta cualidad del mundo del jazz es la que da origen a los llamados standards, composiciones que la generalidad de los intérpretes conoce de memoria y que son ejecutados una y otra y otra vez, aunque siempre de un modo diverso, al punto de que resulte difícil hallar dos interpretaciones verdaderamente similares de un mismo standard, incluso en el supuesto de haber sido ejecutadas por un mismo músico. Por otra parte, es por todos bien conocido que el padre de la música occidental, Johann Sebastian Bach fue el primer gran improvisador de la música. Su fecunda obra es considerada como la cumbre de la música barroca y una de las cimas de la música universal y del pensamiento musical occidental, epicentro de la música occidental, y uno de los grandes pilares de la cultura universal, no sólo por su profundidad intelectual, su perfección técnica y su belleza artística, sino también por la síntesis de los diversos estilos internacionales de su época y del pasado y su incomparable extensión. Bach es el último gran maestro del arte del contrapunto y su máximo exponente. Sus obras más importantes están entre las más destacadas y trascendentales de la música clásica y de la música universal.
La seducción que ejercen las obras de Bach en los músicos y en los oyentes de jazz no es caprichosa y tiene varias explicaciones. La más superficial, y también la menos convincente, es la exhibición de virtuosismo que demanda su ejecución. Pero, por otro lado, no es menos cierto que esa música parece la menos propicia para la improvisación. Aunque la improvisación colectiva del jazz temprano de Nueva Orleans era eminentemente polifónica, es evidente que el contrapunto imitativo (en el que las distintas voces repiten los mismos motivos melódicos a la manera de un canon), típico de algunas de las fugas de Bach, resulta difícilmente conciliable con la autonomía necesaria para manipular a discreción una melodía. El pianista ciego Lenie Tristano, que había recibido una formación clásica, creyó encontrar una relación de consanguinidad entre Bach y el jazz que procedía de su fascinación por la linealidad y los contrapuntos rítmicos. Su tema G Minor Complex, constituye la prueba definitiva del modo en que Tristano revisó productivamente la herencia de El clave bien temperado. Más o menos por la misma época, otro pianista formidable, Bud Powell, plasmó en su disco Bud! una referencia al barroco de la escuela bachiana en el tema Bud on Bach.
En esta sesión de La Quinta dedicamos la primera media hora del programa al barroco, para después abrir el abanico al máximo y viajar jazzeramente a través de obras del repertorio clásico desde Mozart hasta Joaquín Rodrigo, pasando por Chopin, Brahms, Grieg y Satie, entre otros.
- Spring (Antonio Vivaldi) – Eddie Daniels
- Brandenburg Concerto Num. 3 Second Mov. (J.S. Bach) – Hubert Laws
- Sinfonia 11 en Sol menor, BWV 797 (J.S. Bach) – Richard Galliano Quartet & Gary Burton
- Preludio y Fuga Número 3 en Do Sostenido Mayor (J.S. Bach) – The Swingle Singers
- Fugue in A Minor (J.S. Bach) – The Modern Jazz Quartet with Almeida
- Air On a G String (J.S. Bach) – Jacques Loussier
- Adagio (Wolfgtang Amadeus Mozart) – Paquito D’Rivera
- Nocturno en Mi Bemol Mayor (Federico Chopin) – Jaques Loussier
- Preludio en La Mayor Número 7 (Federico Chopin) – Leszek Mozdzer
- Hungarian Dance (Johannes Bramhs) – Oscar Peterson
- Viva El Toro (Georges Bizet) – Barney Kessel
- Danse Norvegienne (Edward Grieg) – Django Reinhardt
- Pavane (Gabriel Faure) – Bill Evans
- Also Sprach Zarathustra ( Richard Strauss) – Eumir Deodato
- Preludio en La Menor (Maurive Ravel) – Charlie Haden
- Gymnopedie (Erik Satie) – Herbie Mann
- Gymnopedie Número 1 (Erik Satie) – Hubert Laws
- Preludio Número 4 Opus 11 (Alexander Scriabin) – Chick Corea
- Concierto de Aranjuez (Joaquin Rodrigo) – Miles Davis
Enero 13th, 2010 on 6:12
Entre los intersticios de los grandes géneros hay una enorme cantidad de territorio quizás no suficientemente explorado. Gracias por abrir una ventana a ese mundo.
Enero 13th, 2010 on 12:03
La cercanía de Bach con el jazz es evidente. Solo para dejar un ejemplo de ello, menciono al conjunto vocal inglés “The Swingle Singers”, quienes intepretan música barroca especilamente la de Bach, en un estilo jazzístico.
Saludos.
Enero 13th, 2010 on 12:53
Cierto Krapp y el jazz se caracterizó siempre por ser un gran explorador.
Enero 13th, 2010 on 13:02
Me animo a decir que Bach debe ser el más interpretado por músicos de jazz, con respecto a tu ejemplo, es la razón por la que seleccioné para el programa el Preludio y Fuga para teclado número 3 en Do Sostenido Mayor.
Pasando a otro tema Héctor, ¿que tal el festival de jazz de Providencia? Estuve los tres dias por ahí y me interesaría tu opinión.
Enero 14th, 2010 on 21:20
“Clásicos jazzeados”, un lujo inesperado que parece anunciarnos un año repleto de joyas en LQD. Gracias.
Enero 15th, 2010 on 12:05
Nico, lo mejor del Festival de jazz de Providencia, a mi parecer fue Joey DeFrancesco, en un segundo lugar me atrevería a decir que el trompetista Cuturrufo y el bajista de Camerún Richard Bona.
Saludos,
Enero 17th, 2010 on 0:43
El ávido reptil de cuello retráctil se ha dado un festín… Las versiones de Grieg y de Satie son ciertamente un placer aparte. Que quede constancia del agradecimiento de un fiel escucha…
Enero 19th, 2010 on 11:53
Gracias Leticia por tu inquebrable compromiso con La Quinta, que el 2010 este lleno de jazz.
Enero 19th, 2010 on 11:57
Gracias por tu respuesta Héctor. Coincido contigo en parte, yo le daría el segundo lugar a Joao Bosco. Aunque debo confesarte que Yosvany Terry y sus cubanos me embrujaron, entré en trance con su música.
Enero 19th, 2010 on 12:01
Me alegra que un espécimen tan exigente y sofisticado como usted haya quedado satisfecho. Gracias Áspid por compartir las sesiones de La Quinta Disminuida.
Enero 20th, 2010 on 13:36
Recientemente leí la extraordinaria biografía del saxofonista cubano Paquito D’Rivera titulada ironicamente Mi Vida Saxual. Una de las cosas que más me impresionó es que D’Rivera, un hombre que comenzó a practicar el saxo con sólo cuatro años y que había crecido rodeado de música ya que su padre era también saxofonista, asegura que hasta una cierta edad no fue capaz de discernir entre el jazz y la música clásica. Quizás a lo largo de los años nos topamos con la necesidad de clasificarlo todo, que todo tenga un nombre y que se pueda etiquetar. Pero en esencia ambas cosas son lo mismo y el programa de esta semana es la confirmación clara de ese supuesto.
Espero con impaciencia tu programa sobre la bossa nova.
Un saludo Nico.
Jazzy
Enero 25th, 2010 on 17:45
Sin duda nuestro afan de etiquetar y clasificar todo puede ser un perjuicio, sin embargo cuando uno tiene la mente abierta, las etiquetas solamente son pequeñas referencias para abrir un universo. Ya salio la Bossa Jazzy, ojala que tu impaciencia haya valido la pena.