La Quinta Disminuida

Personajes del Jazz

Jazz standards de un EGOT

por Nico a las Jul.26, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos, Personajes del Jazz

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Richard Charles Rodgers es uno de los dos compositores que ha ganado un premio Emmy, un Grammy, un Oscar y un Tony; es por eso que se lo conoce como un artista premiado con un EGOT, palabra que se forma con las iniciales de los mencionados premios. Como si eso fuera poco, tiene en su haber, además, un Premio Pulitzer. El otro artista que también tiene un EGOT es el compositor norteamericano Marvin Hamlisch.

Rodgers nació un 28 de junio de 1902 en el seno de una próspera familia judía en Arverne, Queens, Nueva York. La fortuna y posición social de su familia fueron aspectos que facilitaron su ingreso al mundo artístico. Su hermano mayor, que estudiaba leyes en la universidad de Columbia, le ayudó a contactarse con Oscar Greeley Clendenning Hammerstein II, que también estudiaba leyes y con quien escribió un libreto para el Columbia Varsity Show, importante y tradicional evento de esa universidad. Otro estudiante que participaba en el show era Lorenz Hart, con quien crearían la que sería una de las más exitosas parejas de compositores, con Rodgers a cargo de la música y Hart de la letra. Este primer contacto fue el inicio de veinticinco años de una prolífica relación musical, de 1919 a 1943, año en el que el letrista falleció.

En 1927 la introducción del sonido en el cine impulsó la producción de películas musicales, gracias a lo cual varios de los musicales de Rodgers & Hart fueron adaptados como películas. Debido a su éxito, los estudios de cine de Hollywood comenzaron a contratar a los compositores de musicales de Broadway para que escriban música directamente para la pantalla gigante. Por otra parte, la depresión de la década de 1930 dificultó en gran medida el montaje de obras musicales, por lo que a partir de 1930, Rodgers y Hart comenzaron a trabajar regularmente en Hollywood, sin musicales en Broadway durante casi cinco años (1931 – 1935), lo que los impulsó a firmar un contrato con la productora Warner Brothers.

Oscar Hammerstein II, cuya familia incluye un propietario de un teatro, un productor y un empresario de ópera, asistió a la escuela de Derecho de Columbia antes de embarcarse en la carrera de libretista y letrista. Fue un autor tan fecundo que solamente pudo superarlo Irving Berlin, por la cantidad de letras de canciones que escribió. Hammerstein tuvo su primer éxito en Broadway con la opereta Rose Marie (1924) y las obras The desert song (1926) y The new moon (1928).

Su primera colaboración con Richard Rodgers fue en 1943 con la obra Oklahoma, que les hizo ganar un Pulitzer. Este musical les allanó el camino para todo el trabajo que produjeron juntos hasta 1960. En 1945 la película State Fair ganó un Oscar con la canción It Might as Well Be Spring; posteriormente, en 1949, ganaron un segundo Pulitzer con la obra South Pacific.

Entre sus más conocidos e importantes musicales están The King and I (1951), Carrousel (1945), Flower Drum Song (1958) y The Sound of Music (1959). De esta última producción, “My favorite things” es una de las piezas más hermosas jamás compuestas y que John Coltrane inmortalizaría luego en el mundo del jazz.

La primera parte de esta sesión estará integrada por temas de la dupla Rodgers & Hart, mientras que la segunda se dedicará a la fascinante producción de Rodgers & Hammerstein II.

  1. My Funny Valentine – Miles Davis  Quintet
  2. Blue Moon – Billie Holiday
  3. My Romance – McCoy Tyner
  4. Where or When – Frank Sinatra & Count Basie
  5. Bewitched – Antonio Hart
  6. It’s Easy To Remember – Karrin Allyson
  7. The Most Beautiful Girl In The World – Sonny Rollins
  8. You Are Too Beautiful – John Coltrane & Johnny Hartman
  9. Have You Meet Miss Jones – Ben Webster & Art Tatum
  10. My Favorite Things – John McLaughlin
  11. The Sweetest Sounds – Sarah Vaughan
  12. The Surrey With The Fringe On Top – Ellis Marsalis
  13. Hello Young Lovers – Mel Tormé
  14. This Nearly Was Mine – Chick Corea
  15. The Lady Is A Tramp – Ella Fitzgerald
  16. Do-Re-Mi – Gary Burton
  17. It Might As Well Be a Spring – Clifford Brown
  18. People Will Say We’re In Love – Cannonball Adderley
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Nostalgias de Charlie Parker

por Nico a las Mar.29, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos, Personajes del Jazz

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La Quinta Disminuida Charlie ParkerEn palabras del crítico Steve Voce, “Charlie Parker fue talvez el genio más ingobernable desde Van Gogh. Los flagelados por el ciclón de su vida podían estar seguros de padecer cualquiera de las calamidades situadas entre la consternación y la muerte, aunque algunos afortunados lograran escapar con lesiones menos graves….”

La palabra pantagruélico podría haberse inventado por él, para calificar sus apetitos: todo lo llevaba al extremo, ya fuera la música, las drogas, la comida o el sexo; ello no implica, sin embargo, que quienes lo amaron, lo admiraron y/o lo sufrieron, consigan recordarlo sin nostalgia, aquel endiablado torbellino, aquel desvarío filarmónico, aquel monstruo, había sido demasiado bello para alojar el rencor en la memoria.

Finalmente derrotado por la explosiva intensidad de su existencia, Charles Parker Jr. murió un 12 de marzo de 1955, mientras miraba televisión en el apartamento neoyorquino de su amiga, la baronesa Pannonica de Koenigswarter. Luego de examinar el cuerpo, el forense calculó que debió tener unos 60 años de edad, pero sólo tenía 35. De su frenético paso por este mundo, dedicó 10 años a revolucionar la música con su saxo alto, convirtiéndose no sólo en el mejor improvisador de la historia, sino en el músico que cambió el curso del jazz para siempre.

Durante su carrera contó con la colaboración de individuos como Miles Davis, Charles Mingus, Dizzy Gillespie y Thelonious Monk. Fue Monk  quien, justamente, supo definir la esencia y el espíritu de ese estilo sedicioso de interpretación, mediante una declaración de malas intenciones: “Queríamos hacer música que ellos no pudieran tocar”… “Ellos” eran los blancos, o los blandos, que ocupaban radios y escenarios con el amable swing de sus grandes orquestas.

Bird se fue de este mundo con el cuerpo vencido, pero había ganado la batalla del bebop, una victoria cuyas notas siguen vibrando hasta nuestros días. Este texto es parte de la contratapa del libro “Nostalgia de Charlie Parker”, originalmente publicado en 1962, que relata la historia de Charlie Parker contada por sus colegas, parientes, amantes y amigos.

55 años después de su partida, no podía dejar pasar este mes sin hacer un programa que lo evoque. Hoy quiero compartir con ustedes algunos de los relatos del libro aquél, aunque esta vez no será en compañía de las interpretaciones de Charlie Parker; escucharemos piezas interpretadas y dedicadas a su memoria por aquellos que compartieron con él y en quienes su influencia caló tan hondo que, para reconocerlo, hicieron discos consagrados íntegramente a su obra.

  1. Now’s The Time – Miles Davis
  2. Round Midnight -  Miles Davis
  3. I’ve Grown Accustomed to Her face – Sonny Rollins
  4. The House I Live In – Sonny Rollins
  5. Dexterity – Paul Chambers
  6. Chasin’ The Bird – Paul Chambers
  7. Steeplechase – Phil Woods
  8. Ornithology – Bud Powell
  9. Koko – Bud Powell
  10. Confirmation – Max Roach
  11. Au Privave – Max Roach
  12. Constellation – Sonny Sttit
  13. Loverman – Sonny Sttit
  14. Yardbird Suite – Roy Haynes
  15. Ah Leu Cha – Roy Haynes
  16. I Love Paris – Charlie Parker
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El Monje más solitario

por Nico a las Feb.27, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos, Personajes del Jazz

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Monk en La Quinta DisminuidaThelonious Monk vivió toda su carrera rodeado de un aura de misterio, introversión y aislamiento. Cuando tocaba el piano se sumergía en un lugar que sólo él conocía, nada más podía alcanzarle. Quizá fue su genialidad, quizá su extraño carácter, pero siempre estuvo separado del resto y pese a que argüía rechazo e incomprensión, sus declaraciones a la hora de hablar de sus colegas eran ciertamente duras. Actuaba con la prepotencia y jactancia de quien se sabe relegado pero único y musicalmente invaluable. Su don desentrañó su identidad, proceso probablemente muy doloroso, que puede haber sido el desencadenante de su genialidad y locura, del genio impredecible, del artista lacónico y atormentado.

La originalidad de Monk, se manifiesta en primer lugar en su técnica pianística absolutamente heterodoxa, en la que más que acariciar las teclas del piano, las aplastaba con sus largos y tensos dedos. Este choque entre las manos de Monk y las ochenta y ocho blancas y negras, generaba una sonoridad ácida y cruel. Thelonious Monk es todo menos un virtuoso, se conforma con una pericia hábil, en la que la flexibilidad en su ejecución y la velocidad en algunos de los trazos, responden a una extraña intuición. Esa austeridad, esa sobriedad insolente, nunca incitó a los pianistas a seguir a Monk  que era maestro y discípulo de su propio estilo, como el mismo dijo alguna vez “los músicos tocan mis melodías pero no pueden tocar en mi estilo”. Esas melodías que fueron imaginadas sin ninguna base armónica, rítmica o melódica, cautivaron a cuanto músico de jazz las escuchaba, quizás porque eran la esencia más pura del arte, y Monk sabía que era así cuando en una entrevista dijo: “Cuando escribo música, no pienso en las notas mismas o en el efecto que mi composición tendrá sobre el público, me limito a pensar en la música”.

El productor de jazz Orrin Keepnews decía que Monk pertenecía a la raza de los que no se doblegan, de los que no se conforman y en esa afirmación puede encontrarse una de las pistas de su relativo aislamiento. Su misma concepción del acompañamiento propende a repeler a más de un parceiro, y alguien como Miles Davis no ocultaba que no toleraba su estilo de acompañar al solista “me encanta como toca y compone, pero no puedo soportarlo detrás de mí, no te brinda ningún apoyo”. Miles estaba en lo correcto, al acompañar Monk se oponía al solista, lo contradecía, trazando con respecto a su línea melódica una segunda línea polémica. En este sentido, Monk inventó un tipo particular de vínculo entre acompañante e improvisador, una especie de relación combativa, que quienes estaban dispuestos aceptarla, encontraban en ella una excitación espiritual que podría dar lugar a una forma de discurso polifónico de un género nuevo. “Monk encontró en raras ocasiones a compañeros que aceptaban, sin trampas, ese juego peligroso”. (Lucien Malson en Los Maestros del Jazz).

En el programa de esta sesión, planteo una  senda a través de 19 temas para que ustedes disfruten de la obra de The Loneliest Monk, desde sus albores hasta su última grabación.

  1. Flyin’ Hawk
  2. Thelonious
  3. Round Midnight
  4. My Melancholy Baby
  5. The Way You Look Tonight
  6. The Man I Love
  7. Caravan
  8. Blue Monk
  9. Ruby, My Dear
  10. Rhythm-A-Ning
  11. Crepuscule With Nellie
  12. Nutty
  13. Bemsha Swing
  14. Green Chimneys
  15. In Walked Bud
  16. Reflections
  17. Blue Sphere
  18. Instrospection
  19. Pannonica
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Standards del Jazz

por Nico a las Feb.08, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos, Personajes del Jazz

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carmichaelyoungporter

Existe una vieja receta siciliana que consiste en cocinar durante horas, en una olla con aceite, tomates con perejil y ajo. Cuando llega el momento, los tomates se tiran y el resto se mezcla con los fideos. Lo que se echa sobre la pasta es lo que queda en el fondo de la fuente. Los standards, en el jazz son como esos tomates: lo que sirve es lo que queda una vez que se los descarta. No habría jazz sin ellos, pero el jazz es, precisamente, lo que comienza una vez que el standard termina. Es decir: “Night and Day” o “All of You” son esa base imprescindible sobre la que Miles Davis, Gerry Mulligan o Keith Jarrett construirán su obra. Y esa obra –el jazz– será aquello que, a partir de “Night and Day” o “All of You”, ya no es ninguna de esas canciones, sino algo nuevo, propio y posiblemente irrepetible.

¿Qué es lo que hace que grabación tras grabación los músicos se enfrenten siempre a las mismas piezas que han sido tocadas miles de veces y logren que suenen diferentes cada vez? Los grandes maestros del jazz son capaces de reinterpretar un standard con sus cambios y acordes originales y, al mismo tiempo, hacerlo cada vez de forma diferente. El segundo quinteto de Miles Davis y el trío de Bill Evans son apenas dos ejemplos de ello. Un standard es un código mágico, una pieza que resiste el paso del tiempo y que permite un diálogo entre músicos que pueden no haberse visto nunca antes y menos aún haber conversado o ensayado para encarar un standard, una melodía que es el punto de inicio para una posterior creación.

Así como un mismo manjar preparado por distintas manos tiene su propio sabor, los standards intepretados por diferentes artistas adquieren cualidades que los distinguen. Cada pieza tiene una receta básica y para cada una intervendrá la sazón propia. En este banquete tendremos por ejemplo la chispa de Armstrong,  la poesía de Evans, el éxtasis de Jarret, el gélido sonido de la trompeta de Chet y los colores vocales de crooners como Sinatra y Bennett. Ellos, junto a varios otros, darán a los temas no solamente su sabor, color y textura personales, sino también su carácter, su estado de ánimo y, finalmente, su forma de vivir y sentir.

Aquí los tienen, disfruten algunos standards de Cole Porter, Victor Young y Hoagy Carmichael:

  • Billie Holiday, Django Reinhardt, Stephane Grappelli y Frank Sinatra en Night And Day
  • Tony Bennett, Miles Davis y John Coltrane, The Modern Jazz Quartet, Ray Brown en All Of You
  • Chet Baker, The Manhattan Project y Chick Corea en Stella By Starlight
  • Carmen McRae, Bill Evans y John McLaughlin en My Foolish Heart
  • Ella y Louis ,  Parker con la orquesta de Woody Herman, Michael Brecker y James Taylor en The Nearness Of You
  • Ray Charles, Wes Montgomery y Charles Lloyd en Georgia On My Mind
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El genio atormentado de Jaco Pastorius.

por Nico a las Dic.16, 2009, en La Quinta en la Radio, Músicos, Personajes del Jazz

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Jaco Clasica“Mi nombre es John Francis Pastorius III y soy el mejor bajista eléctrico del mundo”. Así se presentaba, ni más ni menos… No existe fanático del jazz que no conozca a Jaco Pastorius. No hay bajista que no lo idolatre. Y es que Jaco vino a revolucionar el mundo del jazz, tanto en aspectos creativos de sus composiciones, como en la manera de tocar el bajo eléctrico. Antes de Jaco, el bajo, era un instrumento plano, Jaco le dio una tercera dimensión, su percusiva y fluida rítmica funk, el innovador uso de armónicos naturales y su excepcional empleo de acordes, le permitían tocar desde una Fantasía cromática de J. S. Bach hasta los Pasos Gigantes de Coltrane, pasando por la Bruma Púrpura de Hendrix, todo esto en un bajo Fender Fretless que el mismo se había “fabricado” quitándole los trastes con la ayuda de una navaja.

La pasión y la intensidad fueron siempre las señales distintivas en la vida de Jaco hasta el final de sus días. Desde el momento que tuvo un bajo en sus manos, comenzó a desarrollar una depurada técnica y un particular estilo, que sólo la práctica, el talento y una sensibilidad excepcionales, conjugándose, pueden lograr. Recién casado y con un hijo, necesitaba generar un sustento para su familia, es cuando decide lanzarse a la aventura con el bajo en hombros. Sus trabajos temporales fluctuaron desde toda clase de bandas locales hasta eventuales temporadas con un grupo de  Jazz light a bordo de un crucero al Caribe y un puesto de docente en la Universidad de Miami. Muy pronto el talento de Jaco, de 18 años, había corrido como un valioso secreto a voces en la escena musical.Sin embargo, Jaco Pastorius no se volvió la “sensación del jazz” sino hasta 1976, cuando ingresó a las filas del famoso grupo de fusión Weather Report. “Tocaba con tal rapidez y fluidez como ningún otro ejecutante de bajo eléctrico de aquella época”, declaró Joe Zawinul, el líder del grupo. La era Weather Report fue sin duda la más fructífera en la carrera de Pastorius, sin dejar a un lado exitosos proyectos paralelos con gente del calibre de Pat Metheny, Herbie Hancock, Mike Stern y muchos más.

jaco a RayasPero la vida de Jaco siempre se vio trastocada por ese exceso de pasión y sensibilidad que desembocó en una tendencia maniaco-depresiva. En las postrimerías de su época con Weather Report, Jaco comenzó a abusar del alcohol y de las drogas, precipitando así la caída de su estabilidad emocional de por sí frágil. No son pocas las anécdotas que sobre la falta de cordura de Jaco se cuentan, como recuerda su hija: “Yo no fui consciente de la magnitud de la enfermedad de mi padre hasta 1982 año en el que pase un período de tiempo con él, durante una gira de su banda a Japón, cuando llegué al aeropuerto el me recogió en un Rolls Royce con un traje tradicional de indio Miccosukee y con la cabeza afeitada. Todo lo que sabía era que aquel no era mi padre, era parecido a él, pero ese hombre era diferente, irresponsable, desgarbado y con una mirada extraña en los ojos. El padre que yo conocí, era la antítesis de todo aquello”.A esta altura de su vida, cansado de Weather Report -o ellos cansados de él-, Jaco decide formar su propia banda, Word of Mouth, pero para entonces Jaco estaba a punto de tocar fondo. En los días más oscuros de su vida, los miembros de la banda iban y venían luego de renunciar ante la “actitud poco seria y profesional” del director de 30 años, quien acostumbraba dormir en los parques de Nueva York y mendigaba por las calles para poder comprar cerveza.

Un 21 de septiembre de 1987, dejó de latir el corazón del autoproclamado mejor bajista del mundo. Tenía solamente 35 años. La caída final comenzó el 11 de septiembre, cuando, luego de causar disturbios en un concierto de Santana, entró a un bar insultando a todo mundo. Un tipo llamado Luc Havan, hijo de la dueña del bar y cinturón negro en artes marciales, puso término a la borrachera de semanas de Jaco, lo golpeó sin miramientos hasta el cansancio. Pastorius fue recibido en el hospital esa misma noche con un severo daño cerebral provocado por la golpiza, el 100% de la visión perdida en un ojo y a punto de perderla en el otro, después de nueve días en estado de coma, se desconectaron los aparatos que soportaban su vida deteniéndose la respiración. El autodestructivo demonio que había poseído a Jaco toda su vida, al fin había ganado.

tumba-de-jacoEste programa es un homenaje a Jaco Pastorius, en el que ustedes podrán escuchar su evolución musical desde sus primeras grabaciones caseras, hasta sus erráticas presentaciones en sus años más oscuros, pasando por su época de oro junto a Weather Report y sus colaboraciones con grandes músicos del ambiente musical de esos años.

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