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El Impulso del jazz de principios de los 60
por Nico a las Sep.08, 2010, en Albumes, La Quinta en la Radio
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Entre 1961 y 1976, Impulse Records exhibió orgullosamente sus colores corporativos y puso bien alto su signo de exclamación. Produjo discos cuyas fundas de colores brillantes se desplegaban de par en par, igual que un álbum, atrayendo a varias generaciones de oyentes a un excitante y variado universo de música improvisada. El sonido de sus microsurcos se crispaba con el espíritu de los años sesenta y se movía al ritmo de los experimentos musicales y la excitación política de aquellos días. Para aquellos que vivieron la época, el sello formó parte inherente de esa velocidad, avanzó al ritmo de -y a veces predijo- los sonidos y la política que todavía estaban por llegar. “El Jazz siempre ha sido un reflejo de su tiempo, hoy se producen transiciones sociales violentas, y esos cambios, que a veces provocan confusión, tienen su traducción musical” explicaba en 1966 Bob Thiele, el veterano productor discográfico que dirigió Impulse durante la mayor parte de aquel período. Pero Impulse hizo bastante más que reflejar una época revolucionaria. Encajó perfectamente en la edad dorada del Jazz, ese breve período que abarca desde finales de los cincuenta hasta los setenta, período en el cual estaban vivos y activos más músicos de Jazz que en ningún momento anterior… o posterior.
La estrategia de Impulse Records funcionó, de hecho el Jazz encajó. La época de finales de los cincuenta demostró ser un tiempo de transición cultural. La literatura de los beats, los lienzos de los expresionistas abstractos y actores como James Dean o Marlon Brando, eran los signos más evidentes de una cultura que se preparaba para abandonar un pasado acicalado y de buenos modales, relajarse y abrazar la aventura, la juventud y la moda. El Jazz, la música que había madurado desde un pasado funcional y orientado al baile hasta convertirse en una forma de arte seria, con su propia sensibilidad ardiente, se convirtió en la banda sonora de la época (Ashley Khan: El sello que Coltrane Impulsó)
En esta sesión de La Quinta Disminuida escucharemos 18 temas de diferentes músicos, con diferentes formaciones, y diferentes intenciones, que grabaron en ese sello discográfico entre 1961 y 1969.
- Going, Going, Gong – Kai Windig & J.J. johnson
- I’m Gonna Move – Ray Charles
- Where Flamingos Fly – Gil Evans
- Yearnin’ – Oliver Nelson
- Song Of The Underground Rail – John Coltrane
- For Lena And Lennie – Quincy Jones
- Inception – McCoy Tyner
- Self Portrait (Of The Bean) – Duke Ellington & Coleman Hawkins
- In a Sentimental Mood – Duke Ellington & John Coltrane
- Happy Times – Freddie Hubbard
- Track A Solo Dancer – Charles Mingus
- The Say It’s Wonderful – John Coltrane And Johnny Hartmann
- I’ve Grown Accustomed To Her Face – Shirley Scott Trio
- Naima – Archie Shepp
- The Blue Room – Sonny Rollins
- Raga Doll – Gabor Szabo
- The Sun – Alice Coltrane
- M.E. – Elvin Jones & Richard Davis
Encadenamientos Jazzeros
por Nico a las Ago.27, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos
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Empezar con Louis Armstrong junto a Oscar Peterson, sabiendo que Nunca será el mismo con la esperanza de que Hay que creer en la primavera gracias a Bill Evans y Tony Bennett, es parte de una cadena musical que surgió en el programa correspondiente al 5 de agosto. Una cadena musical que nos puede llevar hasta donde la imaginación nos lo permita, un vínculo, un eslabón o una señal entre cada tema, es parte de un ejercicio musical que todo melómano alguna vez hizo. Al iniciar el tejido musical, ustedes no podrán imaginar que absolutamente todos los temas propuestos contenían una característica común, que podrán conocerla solamente al final del programa. Y para cerrar la sesión, una reflexión sobre las dos Bolivias.
- I’ll Never Be The Same – Louis Armstrong & Oscar Peterson
- You Must Believe In Spring – Bill Evans & Tony Bennett
- Solitude – Tony Bennett & Count Basie
- The Moon Is A Harsh Mistress – Pat Metheny & Charlie Haden
- Footprints – Pat Martino
- Ana Maria – Wayne Shorter
- Nevermind – Airto Moreira
- Ciranda – Nana Vasconcelos
- Berimbau – Baden Powell
- My Serenade – Angelo Debarre
- Bye Bye Blues – Dinah Washington
- Blue – Jack DeJohnette
- Oh Lady Be Good – Charlie Parker
- Oh, Lady Be Good – Lester Young & Count Basie
- Bolivia – Gato Barbieri
- Bolivia – Freddie Hubbard
Caleidoscopio Jazzero del 2010
por Nico a las Ago.18, 2010, en Albumes, La Quinta en la Radio
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Una sesión de estrenos en La Quinta Disminuida. Siete propuestas diferentes que salieron a la luz este 2010 para regocijo de los melómanos, ávidos por escuchar que camino podría tomar el jazz la próxima década. La primera fue una sorpresa absoluta, ya que se trata del primer proyecto solista de uno de los bajistas que viene trabajando hace 40 años con músicos de todas las parcelas. Seguramente que es el músico de sesión que tiene la agenda más llena, antes y ahora. A pesar de ello, se dio un espacio para, junto al también bajista griego Yiorgos Fakanas, liderar una especie de gran ensamble en el álbum “Interspirit”. Saxos, flautas, trompetas y trombones, se unen a teclados, guitarras, tambores y percusión para interactuar con las frecuencias bajas de Anthony y Yiorgos. Después de escuchar esa avalancha de instrumentos en el poder interior del griego y las huellas del Wayne Shorter.
Bajamos la intensidad para que el contrabajo de Charlie Haden junto al piano de Keith Jarrett nos susurren al oído maravillosos standards del jazz, que si bien fueron grabados el 2007, desprendieron su aroma a jasmine recién este 2010. Un disco absolutamente delicado que privilegia la belleza de lo simple y lo espontáneo produciendo el florecimiento nocturno de una flor con una fragancia deliciosa. Toda la música de este álbum es espontanea, sin preparación previa, y fluye naturalmente gracias a que tanto Charlie como Keith, vuelcan en él toda la magia musical concebida durante toda su vida. Se trata de grandes canciones de amor, en la que los ejecutantes tratan de mantener intacto el mensaje de la canción.
Después de tres cuartos de hora de sesión, me animo a compartir con ustedes la última producción musical de Pat Metheny y su Orchestrion, una nueva dirección conceptual, de la que este gran músico dice:
“He sido muy afortunado en los últimos años de tener muchas oportunidades de explorar una amplia gama de ideas como músico. La búsqueda para encontrar nuevas formas de pensar sobre las cosas y el proceso de tratar de llegar a un punto de vista personal sobre la música ha sido una prioridad importante en el camino, casi desde el principio. El Orchestrion Project es un salto hacia un nuevo territorio. Este proyecto representa una dirección conceptual recientemente desarrollada, que implica la fusión de una idea de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, donde se utiliza alta tecnología para la creación de una plataforma abierta para la invención y ejecución musical. Orchestrionics es el término que estoy utilizando para describir un nuevo método de ejecución que implica el presentar la música -solo- en el escenario con instrumentos musicales acústicos y electro-acústicos que son mecánicamente controlados utilizando el poder de la tecnología moderna. Es un disco solista en el sentido de que soy el único músico que interpreta todos los instrumentos, además en vivo”.
“Spirit of the Air” y “Soul Search” son dos de los temas que forman parte de este álbum, que fueron los elegidos para compartirlos. ¿Muy mecánico? ¿Muy frio? Lo sabré al leer sus comentarios.
Y para tener la presencia siempre acogedora de las cuerdas vocales, escucharemos tres temas del último proyecto de la cantante Dee Dee Bridgewater. “Eleonora Fagan: To Billie with love” es un homenaje a su majestad “Lady Day”, en el que comenzando por traer a la memoria el verdadero nombre de la inolvidable Billie, rinde un tributo verdaderamente único que solo una artista de la talla de Bridgewater podía lograr. “Esta es mi forma de homenajear a la vocalista que hizo posible que cantantes como yo, desarrollemos una carrera por nosotras mismas. Quería que el álbum fuera algo diferente: moderno, una celebración, no algo oscuro, huraño y lacrimoso, sino algo alegre. Billie se merece que su música sea escuchada bajo otra luz y definitivamente no traté de imitarla”, relata Bridgewater en las notas del álbum.
Y buscando que anda sonando por este lado del mundo, me encontré con la última producción del pianista argentino Adrián Iaies. Su último álbum, “Esa sonrisa es un santo remedio”, incluye once temas, la mayoría de los cuales son composiciones originales , que intercala con versiones de clásicos tan variados como “Just the way you are” de Billy Joel, “Loca Bohemia” de Francisco de Caro, una versión en piano solo de “Cuando ya me empiece a quedar solo”, el clásico de Charly García de su época con Sui Generis, y “Alfonsina y el mar” con la participación de Raúl Barboza en el acordeón, como invitado. Esta diversidad da cuenta de los múltiples gustos e influencias de Adrián Iaies, a la vez que sostiene su costado más jazzístico.
Y para la última curva del programa dos propuestas más. La penúltima a cargo de la cantante que nació en Nueva Jersey, pero que creció escuchando los poemas de Baudelaire. Con su estilo lírico y sensual, Stacey Kent pone la voz y el acento justo al jazz francés en su nuevo disco Raconte-moi. “Es cierto que hay como una epidemia francesa entre las cantantes americanas. Supongo que lo francés ejerce un atractivo exótico”, asegura. Con el cabello cortado a lo garçon, cuenta con una Medalla de las Artes y las Letras de Francia. “Soy americana de pasaporte y francesa de corazón”, confiesa. Raconte-moi, es el álbum más personal e íntimo de su carrera, en el que se produce la atmósfera precisa para explorar el armario de la poesía francesa, lleno de dulzura y ternura. “En realidad, en este disco estoy contando mi propia vida de una forma metafórica. Por ese motivo no quise seleccionar doce canciones que sonaran bien y nada más, sino que estuve literalmente “inmersa en canciones” hasta elegir las que encajaban perfectamente, y estoy orgullosa del resultado” dice Stacey.
Y para cerrar la sesión, el maestro del piano al que Miles reconoció como una fundamental influencia en su música. El mago de los sonidos, Ahmad Jamal que con una consolidada base rítmica, tiene a su disposición más libertad para descubrir nuevos sonidos. Romper barreras, es el único credo de este hombre eternamente joven. Una actitud con la que muestra la plenitud de este artista creativo y generoso. “A quiet time” se compone de once temas, nueve del propio Jamal, uno de Randy Weston (uno de sus pianistas favoritos) y el otro, el tema que cierra el disco, de Jack Baker, Dick Gasparre y George Fragos. Con un tiempo de silencio, Ahmad Jamal apasionado de la música de Maurice Ravel, ha escrito una de las más bellas piezas de lo que él llama, con orgullo, la música clásica americana.
El maestro vienés de los teclados
por Nico a las Ago.10, 2010, en La Quinta en la Radio, Músicos
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Joe Zawinul fue uno de los músicos de jazz más influyentes del siglo XX, fue pionero en el uso de instrumentos electrónicos y quizás el primero en usar un piano eléctrico. Sus primeras grabaciones, sin embargo, y sus participaciones como acompañante fueron con el piano acústico y bajo esquemas vinculados al “jazz standard”.
La sesión de hoy estará dedicada íntegramente a este gran músico, pianista, tecladista y compositor, nacido en Viena un 7 de julio de 1932 y fallecido el 11 de septiembre de 2007.
La historia comenzó cuando, un día de esos, en los que por instantes la magia se apodera de nuestras decisiones, Joe leyó un anuncio en una de las pocas revistas especializadas en jazz que llegaban a Viena. Se anunciaban becas de estudio en la prestigiosa Berklee School of Music, en Boston; sin más, envió su solicitud y fue admitido. Fue así que un 2 de enero de 1959 tomó un barco que después de cinco días de viaje a través del Atlántico, lo llevó al nuevo mundo. Una pequeña maleta, su beca de estudio y 800 dólares en el bolsillo era todo lo que llevaba. “Sabía que no iba a ser fácil, no tenía parientes y no conocía absolutamente a nadie en Norte América”, comentó años después. Al llegar a Nueva York, una de sus primeras paradas fue en el famoso club Birdland, lugar que se convertiría en su primera imagen del jazz en esa ciudad. A partir de ese momento el Birdland tuvo un significado especial que lo acompañaría a lo largo de su vida. No sólo era un símbolo de su llegada al corazón del jazz, sino que además fue ahí donde conoció a su esposa, Maxine, con quien compartiría más de 40 años de matrimonio y la crianza y educación de tres hijos, Anthony, Erich e Iván.
Su estadía en la escuela de Berklee fue breve, pues comenzó a trabajar en el ambiente jazzístico acompañando al trompetista Maynard Ferguson y a la cantante Dinah Washington, aunque fue en el otoño de 1961 que su toque al piano encontró un asidero, al unirse a una figura fundamental, como era Cannonball Adderley, el saxofonista con el que permaneció durante casi diez años.
La relación entre Cannonball Adderley y Joe Zawinul fue muy fructífera, no sólo en el plano musical, sino también en el personal. Fue una relación que se fortalecía por los constantes viajes que el grupo realizaba para sus presentaciones dentro los Estados Unidos de Norteamérica, que normalmente hacían en automóvil. Zawinul comentó cierta vez: “como yo era un inmigrante, Cannonball era mi familia, él fue mi padrino de matrimonio, les regaló bicicletas a mis hijos, era un gran amigo… en verdad era más que un amigo… era como un hermano para mí, años después de su muerte, siempre hablo de él con mi esposa… casi todos los días”.
Su crecimiento y desarrollo como un verdadero solista comenzó por el año 1967, período en el que el sonido de Zawinul ya desprendía rasgos de un aire absolutamente personal. Esto, junto a un perfeccionamiento de su técnica bajo el tutelaje de Raymond Leventhal, quien lo embarcó en una rigurosa práctica, convertiría a Zawinul en un intérprete reconocido en todo tipo de música. Leventhal comentó que su discípulo estaba preparado para encarar cualquier obra de la música de tradición escrita, desde Bach hasta Rachmaninof.
El reconocimiento que Zawinul comenzó a adquirir en el mundo musical llegó a los oídos de Miles Davis, quien además estaba intrigado por el sonido del piano eléctrico, que Zawinul dominaba. Miles asistió a varias presentaciones y conciertos del grupo de Cannonball para oír cómo se adaptaba el sonido de un piano eléctrico, al saxo y a la trompeta y llegó al absoluto convencimiento de que el camino que quería seguir era el eléctrico. Fue así que a finales de los años sesenta comenzó a imaginar el nuevo sonido de su música.
A Miles, sin embargo, no solamente le interesaba el sonido de Zawinul en el piano eléctrico, también admiraba su estilo de composición, por lo que en el invierno de 1968 lo invitó a formar parte de su banda, que sería la responsable de plantar las semillas que iniciarían el camino del jazz-rock, con obras del tamaño de In a Silent Way y Bitches Brew.
Luego de ese periodo fundamental para su carrera y para el jazz, en general, Joe Zawinul formó uno de los grupos más importantes del jazz-rock como fue Weather Report, para reinventarse después con el Zawinul Syndicate y desarrollar una carrera solista que logró sorprender en cada disco que llegó a editar.
Nuestro viaje comienza en 1958 y termina en 2007, a lo largo de diez y ocho estaciones, siempre con Jozy en las teclas.
- Easy Leaving
- Come On Home
- Scotch And Water
- Come Sunday
- Mercy, Mercy, Mercy
- The Soul Of a Village
- In a Silent Way
- His Last Journey
- Eurydice
- Black Market
- Birdland
- They Had A Dream
- Slivovitz Trail
- Mountain Waters
- Three Postcards
- Two Lines
- Night Passage
- Orient Express
Marcos Loayza en Cuestión de Jazz
por Nico a las Ago.02, 2010, en Entrevistas, La Quinta en la Radio
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Jazz y cine nacieron con el siglo y balbucearon sus primeras palabras casi al unísono, no es casualidad que la primera película sonora de la historia del séptimo arte haya sido bautizada allá por 1927 como “El cantor de Jazz”. A pesar de ello, el cine no siempre ha tratado bien al jazz. Durante los años 30 y 40 el jazz en el cine estuvo relegado a la comedia musical. El jazz se escuchaba en las emisoras de radio y en los clubes nocturnos mientras se expandía a lo largo de toda América. Las cosas comenzaron a cambiar durante los años 50 gracias a los trabajos musicales Raskin y Bernstein, lo que significó una brisa de aire fresco en los estudios, al incorporar composiciones de música pop y jazz.
En esta sesión de La Quinta Disminuida conversamos con el director de cine Marcos Loayza, con el que exploramos su aproximación al jazz a través de un poker abierto en el que el Marcos saca cartas que nos muestran su gusto musical y su aproximación al jazz.
Si bien su biografía nos dice que nació en La Paz en 1959, que inicialmente estudió arquitectura en la Universidad Mayor de San Andrés y luego Cine en la Escuela Internacional de Cine y Video de San Antonio de los Baños en Cuba, que fue alumno de Alfredo Bryce Echenique , Jean Claude Carriere y José Sanchís Siniestra, que tiene una filmografía en la que se pueden mencionar Cuestión De Fe del año 1995, Escrito en el Agua en 1997, El Corazón de Jesús en 2004, El Estado de las Cosas de 2007, sin embargo en su biografía no están escritas muchas cosas que son fundamentales para conocer a Marcos como aquel encuentro que tuvo con el músico argentino Pedro Aznar para la musicalización de Escrito en el Agua, una banda sonora que solo existe en la imaginación de quienes consideramos a Pedro como uno de los músicos más importantes de Latinoamérica.
Los temas que acompañan esta charla fueron seleccionados por entrevistador y entrevistado, sin embargo en algunos lugares del camino andado, simplemente aparecieron.
- Blue Velvet – Isabella Rossellini
- Don’t Be That Away – Benny Goodman/Harry James/Gene Krupa
- Ironside – Quincy Jones
- Take Five – Dave Brubeck/Carmen McRae
- Autotango – Oscar Garcia
- Verano en Nueva Inglaterra – Pedro Aznar
- A Primera Vista – Pedro Aznar
- God And The Devil in The Land of The Sun – Antonio Carlos Jobim
- Ai Danzon – Roberto Fonseca
- As Times Goes By – Doodley Wilson
- I See Your Face Before Me – Johnny Hartman
- A Song For You – The Temptations
- Canteloupe – US3
- Birdland – Quincy Jones
- O Futebol – Chico Buarque/Toots Thielemans
- Años Dorados – Chico Buarque/Tom Jobim
- Love Theme From Spartacus – Bill Evans
- Misty – Sarah Vaughan
- Misty – Errol Garner

